01.05.2025
Honduras se despierta este 1 de mayo con consignas, con pancartas en las manos y cientos de pasos en las calles.
Desde Tegucigalpa, San Pedro Sula y otras ciudades, miles de trabajadores y trabajadoras marcharán no solo para conmemorar el Día Internacional del Trabajador, sino también para recordar que su dignidad sigue siendo postergada.
Para muchos, este día no es una celebración, sino una reafirmación de lucha. Las centrales obreras, sindicatos, trabajadores por cuenta propia, empleados públicos y privados saldrán a las calles exigiendo condiciones que tras décadas siguen sin cumplirse: empleo formal, salud, pensiones y una vida con dignidad.
«Las exigencias seguirán siendo las mismas y no cambiarán mientras no cambien las condiciones laborales de los trabajadores», dice Daniel Durón, secretario de la Central General de Trabajadores (CGT).
Un país atrapado en la informalidad
El panorama laboral en Honduras es precario. El 75% de la población económicamente activa sobrevive en la informalidad, según cifras oficiales.
Eso significa millones de personas sin seguro social, sin salario mínimo garantizado y sin derechos laborales protegidos.
A eso se suma que, hasta finales de 2024, más de 2.1 millones de hondureños están subempleados: trabajan menos horas de las que necesitan o ganan por debajo del umbral básico.
Y aunque el gobierno anunció incentivos para el empleo juvenil, la generación más joven sigue migrando o sobreviviendo con trabajos esporádicos y mal pagados.
El riesgo de la politización de las marchas del 1 de mayo
Este año, sindicatos alzan la voz contra la instrumentalización política de las marchas. José Luis Baquedano, dirigente de la CUTH, advirtió que “la lucha laboral debe estar libre de banderas partidarias”.
A pesar de ello, se espera la presencia de figuras políticas que buscan capitalizar las movilizaciones.
En general, los trabajadores marchan por empleo, salud y justicia, pero su voz se pierde cuando se mezcla con intereses ajenos.
Día del Trabajador, feriado en Honduras pero no para todos
Aunque el 1 de mayo es un feriado oficial, muchos hondureños seguirán trabajando. Desde el comercio informal hasta los operadores de buses y servicios básicos.
Una buena parte de la población deberá laborar sin gozar del pago doble que estipula el Código de Trabajo.
“Para mí este día no tiene diferencia, si no vendo, no como”, dice doña Elsy, vendedora ambulante en Comayagüela desde hace 25 años.
Su historia es la de miles de trabajadores invisibles que ni siquiera figuran en los informes estadísticos.
Un llamado para transformar la realidad de los trabajadores
Este Día del Trabajador, Honduras se enfrenta a sus paradojas: una clase trabajadora activa, pero desprotegida; marchas multitudinarias, pero a veces silenciadas por intereses ajenos; y una juventud que sueña con oportunidades, pero huye del país.
El grito que retumbará este 1 de mayo no es solo una consigna, llama a transformar la realidad laboral de millones.
Porque mientras los trabajadores sigan siendo invisibles para el sistema, marchar seguirá siendo un acto de resistencia.
Radio Mickyandoniehn