¿Sabías que…?

La Virgen Vestal, la Virgen Madre y 7.000 años de arte en TEFAF

    La Virgen Vestal, la Virgen Madre y 7.000 años de arte en TEFAF

    Jacques Louis David - Vestal - 1788-90

    Un vistazo a algunas de las obras más interesantes que se exponen en la 36ª edición de TEFAF Maastricht, la colosal feria de arte que tiene lugar del 11 al 19 de marzo de 2023.

    Por G. Fernández · theartwolf.com · Fuentes: TEFAF / Wildenstein / Colnaghi / Didier Aaron / Alon Zakaim Fine Art

    Imagen: Jacques-Louis David, “Vestal” (o “Una Vestal”), 1788-90. Expuesta en el stand de Wildenstein.

    Al contrario que otras ferias de arte, centradas prácticamente en exclusiva en el arte contemporáneo, TEFAF expone una amplia selección de pintura antigua.Entre las obras que Wildenstein ha anunciado que expondrá en la feria, la propia galería destaca un tapiz francés del siglo XVI, posiblemente encargado para el castillo de Anet de Diana de Poitiers. Pero a título personal, la que me parece más interesante es la “Una Vestal” de Jacques-Louis David, una pintura que salió a subasta hace unos siete años en Christie’s, con una valoración de preventa de entre 3 y 5 millones de dólares, formando parte anteriormente del catálogo de la galería Stair Sainty Matthiesen y del propio Wildenstein. Curiosamente, la Stair Sainty Matthiesen tuvo cierto protagonismo en TEFAF en el año 2007 al ofrecer en la feria “La Cólera de Aquiles”, que la galería consideraba como una segunda versión de la famosa pintura de Jacques Louis David hoy en el Museo Kimbell, por unos 12 millones de dólares, aunque la atribución de dicha versión al gran genio de la pintura neoclásica es debatida por algunos expertos.

    Un punto que me resulta intrigante de “Una Vestal” es su fecha de ejecución. En su página web, Wildenstein la sitúa cronológicamente hacia 1788-1790, un periodo clave en la carrera del artista, cuando el exitoso y académico David, en la cumbre de la escena artística parisina gracias a las monumentales y épicas “El juramento de los Horacios” (1784) o “La muerte de Sócrates” (1787) se vio inmerso en el torbellino político, social, y también artístico, provocado por la Revolución Francesa. No obstante, otras fuentes la datan entre 1783 y 1787, y antes de la subasta de 2016, Christie’s la definió como “la última pintura de historia prerrevolucionaria del artista en manos privadas, periodo durante el cual David galvanizó y transformó el arte europeo con la creación de imágenes mundialmente famosas.” Por su temática, me parece más lógica (con la prudencia que deberíamos tener todos los que no somos expertos en la carrera de Jacques-Louis David) situarla en la primera mitad de la década de 1780, poco después de su regreso de Italia, donde el pintor tuvo contacto con las obras de la antigüedad, incluyendo visitas a las ruinas de Pompeya y Herculano. Además, la pose de la Vestal recuerda en cierto modo a la de Andrómaca en la célebre “El Dolor de Andrómaca” (París, Louvre), pintada en 1783.

    En 2016, Christie’s indicaba también que “se desconoce por qué Jacques-Louis David pintó esta Vestal, y no hay constancia de que le fuera encargada.” Siento no poder aportar información concisa sobre este punto, pero me parece interesante compartir una reflexión escrita por Eugenio Carmona en su biografía de Jacques-Louis David (1993), que quizás ayude a entender la génesis de obras como “Una Vestal”: “David siempre creyó en la primacía del talento personal. También creía, y firmemente, que el talento debía ser reconocido por los poderes establecidos y por los grupos sociales dominantes. David quiso modificar el mundo en que vivía para hacerlo mejor, según él creía que debía serlo. Pero, al mismo tiempo y sin que una cosa quitara la otra, David aspiró siempre a gozar de una inmejorable posición económica, del más alto grado administrativo que se pudiera otorgar a un pintor, y del mayor reconocimiento público posible. En definitiva, la clase social a la que pertenece David es la burguesía y no otra.” (Eugenio Carmona, “Jacques-Louis David”, 1993)

    Aunque en el pasado su atribución fue debatida, “Una Vestal” es una obra de innegable belleza, pintada por el gran genio de la pintura neoclásica, cuyas obras no son muy frecuentes en el mercado. Desde que “Vestal” apareció en la subasta de Christie’s, tan solo “La distribución de las águilas”, un estudio para la monumental pintura expuesta hoy en Versalles, ha salido al mercado, siendo rematada por 2,5 millones de dólares en mayo de 2019. Ignoro el precio que Wildenstein pide por esta pintura, pero tomando como orientación la valoración dada por Christie’s en 2016, mi consejo a los coleccionistas es muy claro: a por ella.

    Bartolome Esteban Murillo - La Virgen de la Faja

    Imagen: Bartolomé Esteban Murillo, “La Virgen de la Faja” (hacia 1660). Expuesta en el stand de Colnaghi.

    Otra de las grandes estrellas en la sección de pintura antigua se expone en el stand de Colnaghi, otra de las galerías más famosas en este campo. Se trata de “La Virgen de la Faja” de Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682), que regresa a Colanghi tras 170 años, ya que -como ellos mismos indican- la adquirieron en Christie’s en 1873. Eso no significa, por supuesto, que la obra haya permanecido alejada del mercado del arte durante todo este tiempo, y de hecho en los últimos veinte años ha pasado por una colección privada española y otra suiza.

    Colnaghi define esta “La Virgen de la Faja” como “una de las últimas obras maestras del artista en manos privadas”. Esta frase se lee o escucha a menudo en ferias y subastas, y habitualmente se trata de una exageración o hipérbole (cuando no directamente una mentira), pero en este caso es justa y acertada. Es desde luego un excelente e importante Murillo, con una buena procedencia que incluye la colección real del rey Luis Felipe de Orleans, y ampliamente estudiado, comentado, y copiado por seguidores e imitadores. Alicia Cámara (“Bartolomé Esteban Murillo”, 1993) señala “En la ‘Virgen de la Faja’ (…) es una madre colocándole los pañales a su hijo lo que vemos mientras los ángeles asisten a la escena. Se convirtió pronto en una obra muy popular debido sin duda a la naturalidad con la que está tratado el tema, pues, si prescindimos de los ángeles, nos hallamos ante una escena de la vida cotidiana, en la que una madre cambia los pañales a su hijo.”

    Por otra parte, De Jonckheere ofrece un “Paisaje panorámico con la ciudad portuaria, Sansón luchando contra el león” de Hans Bol (1534-1593), un muy buen paisaje que por su minuciosidad y atención por el detalle recuerda a una miniatura de un manuscrito iluminado, pero que posee unas dimensiones de 52 x 66.7 cm. La obra se expuso en Fine Arts Paris en noviembre del año pasado, donde, según algunas fuentes, tenía un precio de 750.000 euros. Galerie Canesso expone un pequeño “San Jerónimo” de Guido Reni (1575-1642) y un muy buen “Cristo desnudado por sus verdugos” de Luca Cambiaso (1527-1585). Didier Aaron ofrece un monumental “Matrimonio místico de Santa Catalina de Alejandría” del caravaggista Giuseppe Vermiglio (1585-1635), obra que fue subastada hace dos años en París por 211.200 euros. Trinity Fine Art incluye un “Retrato de un erudito” de Tintoretto (1518-1594), uno de los grandes nombres de la pintura veneciana.

    Jean-Baptiste-Camille Corot - Venise-Vue du Campo della Carita - 1834

    Imagen: “Venise – Vue du Campo della Carita en regardant le dôme de la salute” (1834) de Jean-Baptiste-Camille Corot. En el stand de Gallery 19C

    Dentro del arte del siglo XIX, Gallery 19C expone “Venise – Vue du Campo della Carita en regardant le dôme de la salute” (1834) de Jean-Baptiste-Camille Corot. Se trata de un pequeño (26.7 x 38.1 cm) óleo sobre papel montado sobre lienzo, de aspecto casi impresionista, que Sotheby’s sacó a subasta en 2014 con un precio estimado de entre 1 millón y 1,5 millones de dólares, pero sin encontrar comprador. Más recientemente, hace cinco años, Christie’s logró un nuevo récord de cotización para el artista con la venta de otra vista veneciana (“Venise, vue du Quai des Esclavons”, 1845) por unos 9 millones de dólares.

    Dentro de la selección de obras de arte impresionista y moderno, Alon Zakaim Fine Art muestra una curiosa selección de obras, que incluye el “Route enneigée avec maison, environs d’Eragny” (1885) de Camille Pissarro, que Sotheby’s subastó hace unos 4 años por 711.000 dólares, dos paisajes tardíos de Pierre-Auguste Renoir (un “Paysage” que se ofrece por 400.000 euros, y “Paysage, la maison vue de la ferme” de 1915), y una bella y sugerente “Danseuse assise” (c.1952) de Kees van Dongen, que se ofrece por 345.000 dólares, un precio que me parece muy razonable pese a que la obra no encontró comprador el pasado año en Christie’s. Entre las obras expuestas por Thomas Gibson Fine Art encontramos “Femme au tablier”, un óleo sobre papel realizado en 1949 por Pablo Picasso, y subastada hace casi cuatro años en Sotheby’s por algo más de un millón de libras.

    Willoughby Gerrish expone un pequeño “Grupo Familiar” (1945) del escultor Henry Moore (1898-1986), idéntico (¿o quizás el mismo?) al subastado por 667.500 dólares en Christie’s Nueva York, en mayo de 2017 (un mes después, una versión de mayor tamaño se vendería en Christie’s Londres por 3,86 millones de libras). El ya mencionado Thomas Gibson Fine Art ofrece “Buste d’Annette IV” (1962), un bronce de Alberto Giacometti. Otra versión de esta obra se remató hace nueve años en Sotheby’s por 3,4 millones de dólares.

    Entre las obras de arte de la antigüedad, David Aaron ofrece una pequeña escultura egipcia representando a un babuino, creada durante la 19ª dinastía (hacia el año 1.200 a.C.). La pieza pertenecía ya a la colección de Giovanni Dattari (1853–1923) hacia el año 1912, lo que resta incertidumbre a su procedencia. Esta pequeña escultura, por cierto, fue ofrecida por Christie’s Londres en diciembre de 2019, con una valoración de preventa de entre 150.000 y 250.000 libras esterlinas. Una de las piezas más interesantes es una pequeña escultura de una “princesa”, creada en Bactria hacia los años 2.200-1.900 a.C., que se expone en el stand de Galerie Kevorkian. Una figura comparable, aunque en un estado de conservación mucho peor, fue subastada por 31.250 dólares (más de 3 veces su estimación de preventa más optimista) hace dos años en Christie’s, mientras que otra figura algo mayor en tamaño logró 182.500 dólares en diciembre de 2010. Como ocurre con todas las antigüedades, conocer detalles sobre su procedencia resulta imprescindible para establecer una valoración apropiada. En la sección de arte asiático, Rossi & Rossi incluye una importante selección de esculturas creadas en la región del Himalaya, procedente de la colección de Leonidas Goulandris.

    Fuente: https://theartwolf.com/es/noticias/tefaf-maastricht-2023-es/

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