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De cuervos y gaviotas.

José María Leiva Leiva

Si echamos un vistazo atrás y pensamos en cuáles son las mejores escenas de la historia del cine, probablemente no conseguiremos que nadie establezca un listado igual al de otra persona. Es más, escoger las mejores escenas de la historia del cine es, aventurado y complejo, sobre todo, partiendo de la premisa que el Séptimo Arte nos ha dejado cualquier cantidad de películas inolvidables a lo largo de sus más de cien años de historia, y con ellas, escenas emocionantes, intensas, entrañables y duras, según los gustos y preferencias de cada quien. Véanse sino, los ejemplos hoy propuestos siguiendo como patrón el orden cronológico preestablecido en los dos artículos precedentes.

Honey

1) “El Satánico Dr. No”, dirigida por Terence Young en 1962, tiene en la presencia de la comerciante Honey Ryder (Ursula Andress), emergiendo del mar de Jamaica, sosteniendo una concha de mar en cada mano, mientras cantaba “Underneath the mango tree”, la escena más recordada de esta primera película de James Bond (interpretada por Sean Connery, quien la observa extasiado). En ella, exhibía un atractivo bikini color marfil de dos piezas, luciendo en la parte inferior un cinturón con hebillas de latón, y una funda en el lado izquierdo para guardar un cuchillo grande.

Dicha prenda, está considerada como la más famosa de todos los tiempos, y un momento icónico en la historia del cine y de la moda. Tanto así, que las ventas de este tipo de bañadores se dispararon tras el estreno de la película. Se hizo tan famosa esta escena que incluso se repitió 40 años después en “Otro día para morir” (2002), donde Halle Berry lleva un bikini de color naranja prácticamente idéntico, con cuchillo incluido, un claro homenaje a su predecesora.

El Verdugo

2) “El verdugo”, comedia negra de 1963 dirigida por Luis García Berlanga. Escena memorable la que protagoniza José Luis (Nino Manfredi), en el rol de verdugo de la Audiencia de Madrid, quien acepta el cargo en sustitución y conveniencia de su suegro Amadeo (José Isbert), con el convencimiento que no tendrá que ajusticiar a ningún preso. Sin embargo, Cuando llega una orden de ejecución en Mallorca, José Luis, horrorizado, quiere dimitir, aunque eso signifique perder el piso que le corresponde en su calidad de funcionario, y devolver las nóminas cobradas…Al final, en una escena cruelmente divertida, José Luis es llevado a rastras al garrote vil, como si fuese él, el condenado en lugar del verdugo.

3) Los pájaros, película a mitad de camino entre lo fantástico y el terror, dirigida por Alfred Hitchcock en 1963, basada en una novela corta homónima de 1952 escrita por Daphne du Maurier. “Y un día, los pájaros (Cuervos y gaviotas) se volvieron locos. Dejaron de ser esos animalitos bucólicos y contemplativos, enigmáticos, agrestes pero idílicos… y empezaron a atacar al hombre, a arrancarles los ojos, a matarlos. Y no lo hacían en bandadas, eran miles y miles de aves…”.
“Una nube negra, voladora y fatal, que convirtió a la realidad en una jaula, a la sociedad encerrada en ella y a los pájaros libres, dueños del terror y de la angustia. Eran el miedo”. https://www.infobae.com/ Alberto Amato. Todo comienza en Bodega Bay, en la costa californiana, cuando Melanie (Tippi Hedren) es atacada por una gaviota que la hiere en la frente. Se trata de una gaviota mecánica, manejada por cables, de las tantas aves falsas usadas en la película (eran 3,200 pájaros reales, el resto eran cartón pintado y latón).

Enseguida, miles y miles de pájaros empiezan a rodear y atacar el pueblo, cuyos habitantes terminan refugiándose en la cafetería o bien fortificando sus casas. “Secuencias como las del ataque al colegio con los niños perseguidos y picoteados por las aves, o el memorable momento de Tippi Hedren atrapada dentro de una cabina telefónica mientras el pueblo es presa del caos, con explosión de una gasolinera incluida, son de las que se quedan grabadas en la memoria colectiva”.

4) “Zorba, el griego”, está basada en la novela «Alexis Zorba el griego», de Nikos Kazantzakis, siendo dirigida en 1964 por Michael Cacoyannis, y protagonizada por Anthony Quinn, Alan Bates, Lila Kedrova e Irene Papas, con música de Mikis Theodorakis. Se alzó con tres premios Oscar: Mejor actriz de reparto para Kedrova, Mejor fotografía y Mejor dirección de arte. A destacar al menos tres momentos claves e impactantes. El primero, quizás uno de los más crueles del filme protagonizada por Bubulina (una magistral Lila Kedrova), quien cae gravemente enferma de una neumonía. En ese momento las ancianas del lugar, totalmente vestidas de negro (como buitres carroñeros), aparecen en su casa pero no para ayudar ni mucho menos, sino para saquearla.

De tal manera que cuando Bubulina (que hasta entonces ha estado enamorada de Zorba/Anthony Quinn) muere, estas viejas muertas de hambre, sin compasión alguna se dedican como un tsunami a llevarse todas las pertenencias de la difunta, sin dejar ni rastro de objeto alguno. La segunda escena fuerte, es la del asesinato de Irene Papas “La viuda”) a manos de un cacique del pueblo, cuyo hijo se ha suicidado al no ser correspondido sentimentalmente por aquella. Y para cerrar con broche de oro, el baile (o danza Sirtaki) en la playa de Stavrós entre Zorba y Basil (Alan Bates) que se ha convertido en un icono popular griego tras el estreno del filme.

Cantinflas

5) “Su excelencia”, película de comedia mexicana de 1967 dirigida por Miguel M. Delgado. En esta película, Cantinflas interpreta a Lopitos, gris funcionario de la embajada de Los Cocos, una imaginaria república bananera de Latinoamérica, en la capital de Pepeslavia, hipotética república de la Europa. A destacar, tres escenas realmente formidables. La primera tiene lugar en la cena que brinda en su residencia, el embajador de los Cocos, Salustio Menchaca (Eduardo Alcaraz) al Ministro de Relaciones Exteriores de Pepeslavia, Vasily Vasilov (Eduardo MacGregor) y comitiva.

En el transcurso de la cual, van a llegar tres notificaciones de la República de los Cocos, que está sufriendo una revuelta militar, por lo que se procede, según las circunstancias a cancelar y nombrar nuevos embajadores. Así, Salustio Menchaca, cederá el cargo al general León Barraza (Tito Junco), agregado militar de la embajada; enseguida otro correo lo destituye como embajador y se nombra en el cargo al almirante Neptuno Aguado (Víctor Alcocer), hasta que finalmente se nombra a Lopitos como embajador.

La segunda escena memorable, tiene que ver con la presentación de las Cartas Credenciales de Lopitos ante el presidente de Pepeslavia (Carlos Riquelme), y con las condecoraciones que se ponen el uno al otro. Juzgue usted: Condecoración del cincel y el martillo en grado de Gran oficial; Orden de la Guanábana en el grado de la Gran Vaina; Orden de la escofina en el grado de maestro; Orden nacional el Tecocote; Banda de la Cofradía de la cuchara y la plomada en grado de comendador en primer turno; La orden de capulín; orden aguacate; orden membrillo, y por último, medallita de la primera comunión con la imagen de San expedito. ¡Genial!

El filme cierra con el memorable discurso de Lopitos, en una especie de Asamblea General de Naciones Unidas, donde critica los modelos económicos socialista y capitalista imperantes en los tiempos de la Guerra Fría, y a los comportamientos de las superpotencias Unión Soviética (llamada en el filme Pepeslavia o colorados) y Estados Unidos (Dolaronia o verdes), exhortándoles a conseguir la paz y la libertad.

Fuente

adminDe cuervos y gaviotas.
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